13 agosto 2007

PERDIDA DE LIBERTAD

Sus ojos se apoderaron de mi alma, me levantó lentamente por los aires, su respiracion la sentía cerca de mi piel, siendo que ella se encontraba a una distancia conciderable. Nunca volví a sentir esa sensacion, un solo grito y caí nuevamente al mundanal ruido de la ciudad sucia, gris y atestada de represión, sus ojos se fueron, salieron corriendo, escapando de la policia ciudadana aquella que la persigue y la trata de condenar, espantado nuevamente por la situación, caí de rodillas, observé la triste persecución, nunca más volví a sentir sus ojos observandome, nunca más volvió a mirar. Los perseguidores la cegaron por la eternidad, tan solo por observar más que mirar, tan solo por dar más que recibir, por que era capaz de hipnotizar con sus ojos y no doblegar con la fuerza, poco a poco fui perdiendo la visión y fui viviendo en penumbras, es el último recuerdo antes de mi desaparición.

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