Di a tu madre que toqué 145 veces su puerta y nuca salio a recibirme,
Di que golpee su ventana otras 176 veces y nunca corrió la cortina para divisarme,
Di a tu madre que un día salio el sol,
Lamentablemente ella nunca advirtió que solo quería mostrarle un hermoso día de primavera.
No es cosa del tiempo que se halla nublado de repente,
Solo que ella salio a la calle cuando yo ya no estaba,
Es solo que ella nunca esta cuando la voy a visitar,
Así que quizás sea mi culpa que cuando salio a la calle se puso a llover.
¿Por que me llevo el sol de primavera a otra puerta?,
Es porque de tanto insistir en golpear en su búsqueda,
Que ya me duelen mis manos y mi voz se vuelve ronca,
Así que dile que para otra vez será, ojala que se encuentre cuando vuelva…
Algún día quizás.
1 comentario:
Yo, también, por el bien de Masaru, espero que así sea...
Publicar un comentario